Sábado, 3 de Septiembre del 2022

2022 - Festival OJO DE PESCADO

Natasha Alvarez Tancovich, coordinadora de la escuela, y Lucía Sulé, alumna, han viajado del 31 a agosto al 2 de septiembre,  a Chile para participar de la 11° Edición del Festival Ojo de Pescado. En esta oportunidad, dos películas, realizadas en el año 2021 en la escuela, han quedado seleccionadas: "El ciudadano Pablo" y "Tutti Frutti".
Esta hermosa oportunidad ha sido posible gracias al Festival, que nos ha invitado cubriendo todos los gastos de la estadía en Valparaíso, y gracias a la Secretaría de Educación y Empleo de la Municipalidad de Vicente López, que cubrió los gastos de los pasajes aéreos.



Compartimos, a continuación,  la crónica del viaje que escribió Natasha Alvarez Tancovich:

Este año, Lucía y yo tuvimos la grata oportunidad de asistir al Festival Ojo de Pescado que se lleva a cabo cada año en Valparaíso y que, luego de dos años de pandemia, volvía a las salas, a las proyecciones y charlas presenciales. Esta alegría del reencuentro se percibía en cada función y en el espíritu de sus organizadores que nos recibieron con los brazos abiertos.

Nuestra visita implicaba también el viaje a una ciudad para nosotras desconocida, y de la que pudimos disfrutar mientras duró el evento. En representación del festival nos recibió en el aeropuerto Gerardo, quien durante el viaje nos describió la ciudad diciendo: “Valparaíso está todo rayado”, refiriéndose a la exuberante cantidad de murales que decoran las casas y las escaleras, tiñendo la ciudad de colores.



Durante nuestra estadía, pudimos asistir a charlas y encuentros con otros jóvenes realizadores, tanto de diferentes ciudades de Chile como de otros países de Latinoamérica, como México, Colombia y claro, Argentina, que al igual que nosotras habían viajado a conocer el festival y a compartir sus experiencias. A los encuentros también asistieron tutores, docentes y representantes de diferentes escuelas, campamentos e iniciativas de cine para la infancia y la juventud. Sin embargo, algo que me pareció destacable es que el festival brindaba especialmente espacio a las voces de los realizadores, de los jóvenes cineastas a quiénes estaba dirigido el evento.



Al llegar al lugar y presentarnos, nos impactó el reconocimiento inmediato y la admiración que todos expresaban por nuestro taller,  tanto desde la organización como desde nuestros compañeros docentes. Descubrimos además que no éramos los únicos argentinos invitados al festival, ya que también participaban producciones del taller Subí que te veo y el taller Fotogramas, surgido en la pandemia. Hablando con los demás compatriotas nos dimos cuenta de que todos en algún punto estábamos vinculados: ya sea por estudiantes en común, por festivales compartidos e incluso familia que había asistido a nuestro taller años atrás.  A partir de una comunicación establecida por el Taller Fotogramas, recibimos la invitación para acompañarlos a la embajada argentina en Valparaíso, en donde nos recibieron con un desayuno y pudimos compartir material realizado en nuestras escuelas y contar un poco sobre lo que hacemos en El Mate. Se habló mucho sobre el trabajo con los chicos y chicas durante la pandemia y me sorprendió escuchar en los demás docentes experiencias similares y reconocer puntos de contacto en las formas de trabajar en ese contexto. 



Finalmente llegó el momento de la esperada proyección de cortometrajes, en donde pudimos ver no sólo aquellos producidos en nuestra escuela sino también los de otros jóvenes realizadores. Esta se llevó a cabo en el centro Duocuc, que contaba con una espléndida sala en donde se hacían las charlas y proyecciones. 



Al final de la jornada, mientras cenábamos pudimos conversar una vez más con los demás invitados que estaban muy entusiasmados con los trabajos producidos en nuestro taller. Fue un último momento para seguir intercambiando experiencias y compartir nuestra última cena juntos en Valparaíso.

Finalmente, llegó la hora de regresar a casa, luego de tres días maravillosos compartidos con otros colegas, con renovadas ganas de seguir creando y produciendo cine. 



¡Hasta luego, Festival Ojo de Pescado, qué vengan muchas ediciones más!